Saltear al contenido principal
Ampliando Los Recursos Al Salir De La Universidad

Ampliando los recursos al salir de la universidad

Los profesionales que se dedican a la relación de ayuda tienen, desde el inicio de su formación, una necesidad constante de actualización y reciclaje, tanto en lo que se refiere a la incorporación de nuevas herramientas, conceptos y perspectivas  como en el sostenimiento  de su propio desarrollo personal. Uno y otro aspecto resulta ineludible para consolidar un buen trabajo profesional, que prevenga el agotamiento o el desgaste de la persona, sobretodo en un ámbito en el que resulta complejo no impregnarse, de una u otra manera, de lo que sucede en la consulta o en el entorno. Al empezar la práctica de este tipo de profesión (psicólogos, educadores, médicos, trabajadores sociales, terapeutas, etc.) inmediatamente se advierte la importancia de disponer de un amplio abanico de recursos que redunden en la mejora de la atención a las personas y en facilitar sostener la presión del trabajo.

Si bien la universidad  cubre afinadamente la formación en conocimientos y aspectos académicos y generalistas, los profesionales  de la relación  de ayuda deben reforzar  otro tipo  de elementos  que amplíen  su mirada,  aumenten  sus herramientas  prácticas y les doten  de un profundo autoco- nocimiento. Así lo exige la demanda del mercado, pero sobretodo  el hecho de que la principal  herramienta de este tipo  de profesional es sí mismo. Su sustento, conocimiento y equilibrio personal fijará la línea que defina  la excelencia de su trabajo. El conocimiento o la experimentación con mayor variedad de recursos y herramientas  también  le ayudarán a pulir  su propio  estilo y a ir acumulando  experiencia.

Metafóricamente, este conocido cuento de sabiduría oriental lo explica con claridad:

En cierta ocasión, un joven llegó a un campo de leñadores  con el  propósito  de obtener  trabajo. Habló con el responsable y éste, al ver el aspecto y la fortaleza de aquel joven, lo aceptó sin pensárselo y le dijo que podía empezar al día siguiente.

Durante su  primer  día  en la  montaña trabajó duramente  y cortó muchos árboles.

El  segundo  día  trabajó  tanto como el  primero, pero su producción fue escasamente la mitad del primer día.

El  tercer día se propuso mejorar su producción. Desde el primer momento golpeaba el hacha con toda su furia contra los árboles. Aun así, los resultados fueron nulos.

Cuando el leñador jefe se dio cuenta del escaso rendimiento del joven leñador, le preguntó:

– ¿Cuándo fue la última vez que afilaste tu hacha?

El joven respondió:

– Realmente, no he tenido tiempo… He estado demasiado ocupado cortando árboles…

Con el objetivo de que los recién licenciados en las profesiones de ayuda  aprendan  a mantener  “afiladas  sus hachas”,  el Institut Gestalt propone  su primer  Máster en Psicoterapia, Coaching y métodos de Ayuda, orientado a proporcionar los conceptos y las herramientas prácticas para las diferentes necesidades que exige el trabajo de acompañar a las personas.

Muchos son los aspectos que este tipo de formación tiene en cuenta. Por un lado, como contexto general,  la multiplicidad de disciplinas y metodologías existentes, así como sus aplica- ciones, que  podría  representarse  como  un  catálogo  o un menú de soluciones terapéuticas, son aquí planteadas como referentes en los que el profesional pueda guiarse y encontrar modelos de intervención adecuados ante las peculiaridades de cada proceso de acompañamiento. No se trata  de saber de todo,  sino de orientarse.  Y, desde aquí, surge el trabajo más significativo, el propio,  el que se centra en la vivencia. La observación, la escucha, la doble atención a uno mismo y al otro,  los propios patrones, la percepción del “campo”, la comprensión del cuerpo-mente-emoción así como la mirada sistémica, el manejo  de las demandas de los clientes o las modalidades  de intervención comunicativa  son, entre otros muchos, los aspectos que  van construyendo  la estructura que sostiene al profesional de la ayuda. Una estructura personal e intransferible que se irá “afilando”, con diligencia y atención,  en el transcurso de los dos años que dura esta primera  edición del Máster.

 

Volver arriba