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¿QUÉ ES EL COACHING?

¿QUÉ ES EL COACHING?

Por Vicens Olivé Pibernat, co-fundador del Institut Gestalt de Barcelona y autor del libro: PNL & COACHING. Una visión integradora. Ed. Rigden-Institut Gestalt.

Mientras vivas, sigue aprendiendo a vivir (Séneca)

Para definir el coaching de una forma breve podríamos decir que es un proceso en el que se acompaña a las personas a desarrollar sus recursos y posibilidades para que puedan realizar sus sueños. Ello implica hacer aflorar todo el potencial del individuo, haciendo que encuentre formas nuevas de superar sus obstáculos y limitaciones personales para que consigan lo mejor de sí mismas.
Según el Organismo Internacional para la Certificación de Coaches Profesionales (OCC-Internacional): El Coaching es una relación profesional que consiste en el arte de acompañar a uno o varios coachees (1) durante un proceso creativo y no tendencioso, que potencia la capacidad de autodescubrimiento e invita a la acción en las áreas propuestas por la persona. Mediante el uso de sus competencias (2), el coach (3) tiene en cuenta la persona en su totalidad (dimensión emocional, mental, lingüística, corporal, energética, etc.) y su relación con el entorno, para promover en esta tanto la reflexión como el incremento de consciencia y la toma de decisiones.
El coaching acelera el avance de los objetivos del cliente, al proporcionarle una mayor conciencia de sus posibilidades de elección. El coaching toma como punto de partida la situación actual del cliente y se centra en lo que está dispuesto a hacer para llegar dónde le gustaría estar en el futuro, siendo consciente de que todo resultado depende de las intenciones, elecciones y acciones del cliente apoyadas por el respaldo del coach y por la aplicación de la metodología coaching.
Según Whitmore (2003), considerado uno de los padres del coaching: “el coaching no es sólo una técnica para que sea aplicada de una manera rígida en determinadas circunstancias. Es una manera de tratar a las personas, una manera de pensar y de ser”. Y también expone que, “es un proceso que consiste en ayudar a una persona a pensar por sí misma, a encontrar sus respuestas, a descubrir dentro de suyo el potencial que tiene, su camino al éxito; sea en los negocios, en las relaciones personales, en el arte, al deporte, con uno mismo, etc.”.
Afirma Robert Dilts (2004) que “el coaching implica hacer aflorar todo el potencial del individuo, ayudarlo a superar sus obstáculos y limitaciones personales para conseguir lo mejor de sí mismo, y facilitarle la forma de funcionar más eficaz como miembro de un sistema”. También nos dice que “es un modelo de entrenamiento que promueve el darse cuenta consciente de los recursos y habilidades de las personas y que pone énfasis en el cambio generativo, centrándose en la definición y consecución de objetivos específicos”.
Hay autores que ponen la atención en uno de los valores más profundos y a menudo, uno de los objetivos más comunes de las personas: la felicidad. Entre ellos O’Connor y Lages (2005) nos transmiten el concepto de coaching como un proceso de exploración del presente de la persona y un diseño de futuro. También nos dicen que “este proceso consiste en ayudar a las personas a ser más conscientes de ellas mismas”. En definitiva, el coaching consiste en acompañar a las personas a incrementar sus niveles de bienestar y a ser felices.
También podemos encontrar autores como Leibling y Prior (2004) que afirman que “el coaching es una manera beneficiosa y eficiente de fomentar el desarrollo y el crecimiento de las personas”.
El coaching es esencialmente un proceso de cambio facilitado por un encuentro dialógico-existencial entre un coach (experto en acompañar) y un cliente o coachee (experto en sí mismo) en un contexto productivo y orientado a los resultados. Consiste en acompañar a las personas de forma individual o grupal (coaching de equipos) a acceder a sus propios recursos.
Es posible que los clientes nunca se hayan formulado ciertos desafíos y preguntas, que el coach sí les puede formular, pero sin duda ellos tienen las respuestas. El coach facilitará a que las personas encuentren sus propias respuestas creativas. El coaching tiene una relación más estrecha con el hecho de formular preguntas que en facilitar respuestas, como nos dice Julio Olalla, otra figura referente del coaching: “en el coaching no se trata de dar respuestas, se trata de hacer nuevas preguntas” o también como nos lo expresa Rilke en forma poética en su bello poema:

Amar las preguntas

Ten paciencia con todo aquello
que no se has resuelto en tu corazón
e intenta amar las preguntas por sí mismas,
como si fueran habitaciones cerradas
o libros escritos en una lengua extranjera.

No busques ahora las respuestas
que no estés preparado para vivir.
Pues la clave es vivirlo todo.
Vive las preguntas ahora.
Tal vez las encuentres gradualmente, sin notarlas,
y algún día lejano llegues a las respuestas.

El coach se compromete mediante una alianza de colaboración con la persona para establecer y clarificar sus objetivos, y a desarrollar un plan de acción para que el cliente consiga los resultados que desea. El coaching también está muy relacionado con la reinvención de uno mismo; es decir, con la creación de nuevas y más poderosas definiciones de sí mismo como persona en constante aprendizaje. Es facilitador de la generación de nuevas identidades y de un nuevo futuro. Es un viaje en el que, el propio hecho de viajar es tanto o más importante que el destino a alcanzar.

Coaching y aprendizaje son dos conceptos inseparables. Nuestro entorno, está permanentemente cambiando, la vida constituye en sí misma una oportunidad de aprendizaje. Una de las funciones esenciales del coach es ayudar a establecer los mecanismos para que una persona pueda seguir aprendiendo y contribuir a su transformación, mejorando su capacidad de adaptación a nuevos retos o a las cambiantes condiciones de la vida real. El coaching defiende la idea de que la persona tiene dentro suyo todas las competencias y el potencial necesario para encontrar sus propias soluciones y que el coach actúa solo como un facilitador-acompañador de cambio y aprendizaje.
La relación de coaching sobretodo se basa en el respecto a la experiencia y en la capacidad de exponerla para crear un escenario de aprendizaje” (Cantera i Goujon, 2004, p.22).
Si nos fijamos en estas concepciones de lo que es el coaching podemos observar, aunque cada autor lo expresa a su manera, que tienen valores comunes entre ellos: crecimiento personal, evolución, autoconciencia, autorrealización, creación de la vida que deseamos, aprendizaje constante, respeto, desarrollo del potencial de las personas o de los equipos, etc.
La profesión del coaching ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos tiempos y actualmente disponemos de varias líneas de coaching en el mercado, que si bien parten de puntos referenciales y teóricos diferentes tienen en común la filosofía básica del coaching: Acompañar a las personas en sus cambios. Encontraremos pues, coaching sistémico, ontológico, transformacional, estratégico, profesional, wingwave, coaching con PNL, etc., siendo cada vez son más los campos donde se aplica con muy buenos resultados: educación, deporte, empresa, liderazgo, formación, comunicación, tercera edad, búsqueda de la vocación, artistas, ventas, parejas y familias, política, etc.
Podemos afirmar que allí donde se encuentre una persona con un sueño u objetivo, allí es adecuado un proceso de coaching que la acompañe a conseguirlo.

 

Glosario de términos:
1. Coachee o cliente: La persona que recibe el servicio de coaching.
2. Competencias: Las contempladas por diversas entidades como: OCC-Internacional, ICF (International coach Federation), AEPNL, etc. y son el desarrollo de capacidades tales como: la observación, la escucha y comprensión de los mensajes, el proporcionar feedback de calidad, el cuestionamiento elegante de las interpretaciones limitadoras, el respeto por el proceso del cliente, etc.
3. Coach: El profesional que ejerce el servicio de coaching, siendo el cliente quien contrata el servicio de coaching.

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